¿Cómo desconectar del trabajo? vida laboral y personal

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En la actualidad, es posible estar siempre conectados a través de las redes sociales. Sea desde tu ordenador, tablet o smartphone, cada día es más fácil y cómodo. Podemos mantenernos comunicados en línea a toda hora, desde prácticamente cualquier lugar del mundo. No obstante, el problema es el límite. El estar disponible las 24 horas del día, puede llegar a ser una trampa para nuestra salud. Tenemos que aprender a desconectar del trabajo.

desconectar del trabajo

No desconectar del trabajo ¿Qué consecuencias trae?

La tensión y el estrés generados por excesos laborales continuos, sin periodos de descanso, incluso cuando no estamos en la oficina o en la consulta, pueden hacernos sentir desgastados y ocasionarnos mucho daño. Angustia, insatisfacción, tensión, cambios de humor, falta de aire al respirar, aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca, problemas de sueño, falta de energía, temblores, sudoración, frustración… si tienes algunos de estos síntomas por un espacio de tiempo continuo, puedes estar sufriendo del cada vez más común estrés laboral. Es fundamental que comiences a plantearte cómo desconectar del trabajo cuando sales de la consulta.

Cierto grado de estrés dentro de nuestra rutina de trabajo diario, es normal y necesario para resolver problemas. Sin embargo, una excesiva carga laboral o alta exigencia, por ejemplo, pueden hacer que el estrés deje de ser bueno, para hacer peligrar la salud. Nuestra mente necesita desconectar del trabajo y de apretadas jornadas laborales, si queremos mantenernos saludables.

El punto de partida que nos permitirá actuar a tiempo, antes de que el problema se salga de control, es reconocer que estamos sufriendo estrés laboral. En este caso, lo mejor es revisar tu forma de administrar el tiempo. Para que así puedas organizar tu situación laboral en una combinación más justa que incluya espacios para la relajación y el disfrute.

En nuestra profesión, la conciencia ética es parte fundamental de nuestra práctica. Al trabajar con personas que comparten información íntima (preocupaciones, conflictos, problemas, deseos, frustraciones…) sabemos que es de vital importancia mantener la estricta confidencialidad. No debemos  hacer comentarios con amigos o familiares, pues hemos asumido previamente el compromiso de guardar escrupulosamente el secreto profesional. Es un derecho del paciente y un deber profesional imprescindibles. Esto es un punto adicional que puede llegar a generar bastante estrés.

 

Pautas y técnicas para desconectar del trabajo cuando se sale de la consulta

 

Mejor prevenir que tener que curar. Así que, te proponemos poner en práctica algunos recursos, para evitar el estrés laboral:

  • Desconéctate de todos los dispositivos que te rodean, de vez en cuando. No es recomendable mantenerse estimulados las 24 horas del día. Dale chance a tu organismo para relajarse.
  • Es necesario, establecer una consulta u oficina física separada de tu casa familiar. Así evitamos que se presenten pacientes o clientes sin cita. Para estos casos también se recomienda manejar dos números telefónicos, correos electrónicos o direcciones de redes sociales.
  • Organiza tu lugar de trabajo y residencia, para evitar estados de intranquilidad.
  • Modifica tu actitud hacia el estilo de vida que has llevado hasta el momento de sufrir estrés. Asume tus errores y aprende de ellos. ¡Atiéndete!
  • Busca compartir con aquellos a quienes les importe tu bienestar. Aprovecha algún momento para conversar y tomar algo con amigos, en algún lugar de tu preferencia.
  • Establece un horario de sueño adecuado. Dormir el tiempo justo (8 horas en promedio) efectúa una función terapéutica para la salud física y emocional.
  • Practica una alimentación sana, rica en alimentos naturales que contengan vitaminas del complejo B, magnesio y antioxidantes. Estos elementos pueden ser determinantes para superar el estrés.
  • Reserva tiempo para practicar algún deporte y hacer lo que te gusta.
  • Acude o practica actividades que te hagan reír. La risa aporta beneficios increíbles, tales como mayor irrigación sanguínea, mejor ritmo cardíaco y función pulmonar, mayor luminosidad para tu piel, etc.

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